Compasión

Solo conseguimos perdonar a una persona, cuando dejamos de lado el rencor y conseguimos desprendernos del resentimiento que nos ha producido el hecho de que otra persona nos haya tratado mal o nos haya llegado a ofender. Implica saber tratar a otras personas de la misma manera como nos gustaría que nos tratasen a nosotros.

El saber perdonar a otras personas, no implica que así dejemos de protegernos, sino dejar de pagar con la misma moneda, esto además va a incluir tanto la acritud, como el resentimiento, cualidades que a la larga solo nos van a provocar más daño a nosotros mismos.

Además, el sentir compasión hacia nosotros mismos, nos va a facilitar el saber perdonar a los demás, ya que nos va a permitir curar las heridas emocionales que poseemos ocasionadas por otras personas. La compasión hacia nosotros mismos se convierte en perdón debido al hecho de ser capaces de reconocer nuestra humanidad compartida común.

Desde el momento en que somos capaces de entender la interconexión que existe entre todos los seres humanos, es cuando nos empezamos a dar cuenta de que existen numerosos factores que van a influir continuamente en quiénes somos y en qué cosas hacemos.

Desde ese preciso instante, es cuando comenzamos a ser capaces de entender que no es positivo culpar de forma completa a un solo individuo cuando hay un problema concreto, eso nos incluye también a nosotros mismos, nunca seremos culpables de forma completa.

Cada persona, como ser consciente que es, es una pequeña parte de un gran entramado en el que se unen una serie de causas y condiciones interconectadas que pueden llegar a influir en nuestra conducta.

Compasión significado

La compasión es un sentimiento de tristeza que se desencadena en nosotros cuando vemos a alguna persona padecer algún tipo de malestar y que nos impulsa a tratar de aliviar su dolor o sufrimiento para que dicha persona vuelva a poder sentirse en paz.

Pero, el sentir compasión hacia otras personas, no solo supone ser capaz de responder a su sufrimiento, sino también saber perdonar a aquellas personas que, por uno y otro motivo, nos han hecho daño.

 

Compasión Misericordia

Todas las personas tenemos la capacidad de perdonar, pero no a todos nos cuesta el mismo esfuerzo y es algo que se aprende, de manera que todos tenemos la opción de perdonar a los demás.

Pero, perdonar no es excusar las malas conductas de las personas o la obligación de tener que interactuar con personas que en el pasado nos han hecho daño, podemos perdonar y no seguir manteniendo relación con dichas personas.

Debemos saber cuándo una persona desarrolla acciones que son dañinas e incluso destructivas, para ellos y para las personas que les rodean, es en esos momentos, cuando debemos saber protegernos de aquellas personas que muestran malas intenciones.

Ningún individuo es perfecto y todos podemos llegar a cometer errores en nuestras vidas, de hecho cometemos muchos, más de los que quisiéramos. Las personas realizamos acciones desde la ignorancia y actuamos de forma inmadura, con miedo o bajo impulsos irracionales, por ello, no debemos juzgar a los demás debido a sus acciones, ya que ninguno de nosotros es capaz de tener el control total y consciente de ellas, ni siquiera en aquellas ocasiones en las que estamos siendo conscientes de que estamos haciendo daño a alguien.

Cuando una persona comete un acto dañino hacia otra, más que juzgarla, nos deberíamos plantear qué es lo que le ha llevado a esa persona a cometer un acto tan frío e insensible, es decir, cuál es la historia que hay detrás de esa persona para que haya podido llegar a cometer determinados actos.

 

Proyección psicológica

Muchas personas gastan su vida en hacer cosas con las que no se sienten felices y en satisfacer a personas que no les aportan nada valioso a sus vidas.

Debido a los instaurados protocolos sociales, caemos a menudo en vidas rutinarias y nos somos conscientes de los pocos encuentros que podemos tener con nosotros mismos a lo lardo del día y desde nuestro interior nos percatamos de que estamos huyendo, que hay algún tipo de incoherencia en nuestras vidas y que es necesario dar una respuesta desde uno mismo.

Es habitual buscar aprobación por parte de los demás y soluciones externas cuando deberíamos saber encontrarlas en nosotros mismos.

 

Proyección mecanismo de defensa

En la actualidad, debido al estresante ritmo de vida y a la actual crisis de valores que vivimos, estamos perdiendo las conexiones hacia nuestro “yo” más íntimo, de ahí el tema de la proyección, es un buen momento para encontrarse con uno mismo, de despertar y darle un verdadero significado a la vida.

Pero, encontrarse con uno mismo va a requerir de disponer de espacio para nosotros mismos, debemos darnos el espacio y el tiempo que cada uno necesitamos, saber aceptar nuestras virtudes, nuestros miedos, comprometernos con los cambios y saber dar gracias a la vida.

El hecho de encontrarse con uno mismo, va a implicar que sepamos aceptarnos tal como somos, hacernos valer, tener confianza en nosotros mismos, conectar con nuestro fin en la vida y ser conscientes de que vamos por buen camino.

Desde el preciso momento en que nos encontramos con nosotros mismos nos convertimos en personas satisfechas, equilibradas, serenas, alegres y positivas, todas estas cualidades seremos capaces de proyectarlas a todos los ámbitos de la vida.

¿Qué es una proyección?

La proyección, hablando personalmente, es una conducta de defensa, que una persona asocia a otras personas las propias virtudes o defectos.

El tipo de proyección que la persona realiza dependerá de su estructura psíquica y el trabajo psicológico y la percepción en sí mismo.

Disociación psicológica

Dentro del mundo de la psicología, la definición de disociación es una amplia multiplicidad de experiencias que ocurren, por ejemplo, en un leve distanciamiento del sitio dónde la persona se encuentra, o incluso, hasta distanciamientos más perjudiciales de la experiencia física y emocional de la persona.

Compasión: Budismo

En el Budismo dicen que la pena es el enemigo cercano de la compasión, porque es fácil de confundir.

Por lo que nosotros hemos definido la compasión como un sentimiento empático por la persona que sufre.

 

Los participantes en nuestro curso “Master en Terapia Transpersonal” podrán experimentar la importancia de alcanzar un perdón profundo ante todos los sucesos y personas importantes de su vida. Podrán sentir el alivio que se experimenta al alcanzar este estado de aceptación total, hasta sobre aquellas cosas que nos pueden parecer “imperdonables”.

Con este Máster se pretende que el alumnado pueda sentir de forma vivencial y personal lo que es la proyección, sin duda el “ABC” del trabajo interior. Los alumnos podrán experimentar que todo pasa dentro de uno mismo y que es en nuestro interior donde se puede encontrar la solución. Este reconocimiento le dará a la persona una nueva visión del mundo y de los demás.

 

 

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