El libro original «The Great Heart Way» ha sido revisado, actualizado y traducido por los maestros Shinko Roshi y Shishin Roshi y ahora mismo está en proceso de poderse publicar en español.

Esperamos que, en breve, podamos tener el libro traducido y así poder acceder más fácilmente a todo ese maravilloso proceso de «El Camino Zen del Corazón» en el que a través de la meditación y tomando conciencia de las emociones se pueden liberar viejos patrones de reacción.

Si se desea, se puede adquirir en inglés aquí.

Con el permiso de los maestros, hemos querido ofreceros algunas «perlas» de las muchas que hay en el libro para que podáis disfrutarlas.

(Las fotos son cortesía de los maestros y corresponden a vivencias con grupos en Colorado -USA- y Tulum -Mexico-)

En qué consiste este camino

Pinturas realizadas por participantes en un retiro de «El Camino Zen del Corazón»

“El Camino Zen del Corazón es una vía de atención y consciencia. En este camino, empezamos a darnos cuenta dónde proyectamos nuestro odio, y con quién nos obsesionamos. Estas pistas nos ayudan a reconocer lo que llevamos en nuestra sombra. Estos son breves flashes de luz en la oscuridad mostrando lo que contiene nuestra sombra, lo cual no es otra cosa que nuestra propia fuerza vital interrumpida o bloqueada. Reivindicar nuestra sombra es recobrar nuestro legado de nacimiento”

“Para transformar patrones de conducta problemáticos, necesitamos cultivar la consciencia, el valor y la compasión a través de la práctica de la meditación. En meditación, aprendemos a observar cómo surgen los pensamientos en el amplio espacio de la consciencia, el cual es mucho mayor que cualquier pensamiento. Nuestra consciencia, que carece de calificaciones de bueno y malo, nos ayuda a expandir el contexto de nuestra vida permitiéndonos presenciar lo que observamos sin juzgar”.

“En la meditación Zen tradicional, las emociones y los sentimientos se manejaban de manera similar a los pensamientos. Al meditador se le instruía en no aferrarse a ellos, y se le recordaba, que por naturaleza propia, todas las emociones, y estados mentales acabarían pasando. En el Camino Zen del Corazón, es fundamental aprender simplemente a sentir nuestras emociones y sentimientos sin justificarlos ni racionalizarlos. También es muy importante no tratar de encontrar una “solución” que haga desaparecer tales emociones y sentimientos. Realiza un escáner corporal e identifica la localización en tu cuerpo de la emoción o sentimiento. Respira suavemente a través de tu corazón en aquellas áreas donde las emoción o sentimiento se manifiesta. Permite que su sensación penetre tu cuerpo y simplemente experiméntala sin juicio”.

Poner consciencia en el corazón

Puesta de sol en Tulum

“En la meditación Zen tradicional, las emociones y los sentimientos se manejaban de manera similar a los pensamientos. Al meditador se le instruía en no aferrarse a ellos, y se le recordaba, que por naturaleza propia, todas las emociones, y estados mentales acabarían pasando. En el Camino Zen del Corazón, es fundamental aprender simplemente a sentir nuestras emociones y sentimientos sin justificarlos ni racionalizarlos. También es muy importante no tratar de encontrar una “solución” que haga desaparecer tales emociones y sentimientos. Realiza un escáner corporal e identifica la localización en tu cuerpo de la emoción o sentimiento. Respira suavemente a través de tu corazón en aquellas áreas donde las emoción o sentimiento se manifiesta. Permite que su sensación penetre tu cuerpo y simplemente experiméntala sin juicio”.

“¿Qué es lo que cierra nuestro corazón más rápidamente que cualquier otra cosa? No permitirnos vivir nuestra propia experiencia. A través de los juicios, las críticas y las historias que nos contamos, hacemos de nuestra experiencia algo diferente de lo que es. Si nos sentimos enfadados, necesitados, dependientes, solos, confundidos, tristes o asustados, imaginamos que hay algo erróneo en nosotros o en los demás y nos inventamos historias o nos proponemos estrategias para manipular nuestra experiencia”.

“Las historias son fabricaciones mentales, juicios o interpretaciones de nuestra experiencia. Usamos estas historias para llegar a conclusiones acerca de quién somos y sentirnos bajo control. Habitualmente ni siquiera somos conscientes de nuestras historias. Inconscientemente, creemos que son retratos verdaderos de la realidad, pero la meditación nos ayuda a ver a través de ellas, cultivando la quietud de la consciencia, el silencio y el espacio de la Mente Verdadera. Volviendo a nuestra respiración una y otra vez, podemos ver nuestra tendencia a engancharnos con dichas historias, y podemos reconocer como nuestros egos las utilizan para limitar la experiencia total de quién somos en realidad”.

Liberarse del dolor

Caballos y montañas en Colorado

“Quizás te has oído decir muchas veces: –Odio mi situación-. –Aborrezco a mi pareja-. -¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?-. -¡Qué mal me veo!-. -Yo, yo, yo- . -Mí, mí, mí-. ¿Quién es este -yo-? ¿Quién es este –-? ¿Eres tú en realidad? Parece que sí. Esto es lo que crees y en momentos de malestar, inquietud, angustia y dolor, sientes una convicción plena en esa identidad. Tu convicción de que esa identidad constreñida y de sufrimiento es tu Verdadero Ser constituye el problema fundamental”.

“Algunos líderes espirituales tratan de obviar la importancia de la mente inconsciente, cuando tratan de imprimir cambios permanentes en las pautas de comportamiento de sus seguidores. Ellos dicen: –Piensa buenos pensamientos, siente buenos sentimientos-. Pero añadir buenos sentimientos, por encima de nuestra bolsa de sombra repleta de sentimientos reprimidos, es como añadir azúcar glasé a un pastel podrido. Es como ir al dentista con un dolor de muelas y encontrar que el dentista cubre la caries con una preciosa funda blanca sin limpiar primero el agujero infectado. ¿Qué sucede entonces? El dolor aumentará. Lo mismo sucede cuando sobreponemos buenos pensamientos y sentimientos sobre nuestra bolsa de sombra. Para conseguir un verdadero cambio en nuestra vida, debemos llegar a las raíz del problema y no suprimir los síntomas”.

“¿Qué es lo que libera el dolor? En el momento en que te das cuenta de que eres más grande de lo que estás sintiendo y pensando es un momento sanador y liberador. A través de la meditación empezamos a darnos cuenta de que este –yo– no es un ser sólido, nos empezamos a expandir y sentir alivio. Si tienes confianza en el camino que comienza a abrirse, comenzarás a encontrar una protección más profunda que la reactividad del ego. Esta protección es tu refugio y constituye un espacio interno de silencio y quietud. A través de la disciplina de la meditación diaria comenzarás a familiarizarte con este espacio, pero luego podrás acceder a él en todos los momentos de tu vida incluso en los momentos de más vicisitud y reto.  Empieza por ser consciente de que estás sintiendo lo que estás sintiendo”.

“La verdera satisfacción está dentro de nosotros mismos. Para revelarla, antes debemos adentrarnos en nuestro dolor crónico emocional y recuperar nuestro Verdadero Ser enterrado tras él. Estos sentimientos enterrados pertenecen al niño(a) que fuimos. Cuando niños éramos espontáneamente libres e inocentes. Para recuperar esta libertad e inocencia debemos embarcarnos en el viaje interior”.