Temas tratados en el ciclo

La Realidad desde la Física Cuántica, de la Dra. Mª Victoria Fonseca

para más información consultar nuestra página web:

La Realidad desde la Física Cuántica

Resultado de imagen de rajesh rao andrea stocco

Dos investigadores estadounidenses de la Universidad de Washington, Andrea Stocco y Rajesh Rao, llevan años investigando la comunicación mental a distancia y han conseguido que una docena de personas conectaran sus mentes para echar una serie de partidas en un juego de adivinanzas. La mitad de los participantes llevaban un gorro con electrodos para registrar la actividad cerebral mientras jugaban.

¿Cómo lo hacen? Usando una interfaz cerebro-máquina: un sistema que capta las ondas cerebrales, las traduce a código binario y las envía por la red de Internet hasta otro cerebro donde, en un proceso inverso, la información se convierte al código neuronal. ¡El número de aciertos es el 72%!

Primero lo experimentaron ellos mismos. En 2013, Rao tuvo que pensar en pulsar el ratón de un ordenador. Llevaba en su cabeza un gorro de un sistema de electroencefalografía (EEG) que recogía la actividad eléctrica de su cerebro. La interfaz cerebro-máquina había sido diseñada para detectar las ondas relacionadas con ese deseo de pulsar, un deseo que, convertido en bits, llegó por Internet hasta Stocco, ubicado en otro edificio de la universidad a más de un kilómetro de distancia. Sobre su cabeza había esta vez una máquina de estimulación magnética transcraneal (EMT). Este aparato emite una serie de pulsos electromagnéticos que, a una frecuencia determinada y sobre las zonas del cerebro relacionadas con las actividades motoras de la mano, obró el milagro: Stocco presionó el botón del ratón.

Al año siguiente repitieron su experimento, pero esta vez con dos voluntarios. Aquí se trataba de jugar a salvar la ciudad de un ataque enemigo. Uno tenía en su pantalla el escenario del combate y veía venir los misiles enemigos. El otro no podía ver la escena, pero tenía el disparador bajo su dedo. Como en el primer experimento, consiguieron que cuando el primero pensara en disparar, el segundo lo hacía.

Por tanto, ¡los pensamientos generan energía eléctrica medible! ¿Qué es lo que sucede en este experimento, qué significa? Más que comunicación telepática entre dos cerebros, se trata de una “zombificación” de uno por el otro, era una comunicación inconsciente. El pensamiento de un participante era convertido en órdenes para activar el córtex motor del otro, sin que interviniese la parte ejecutiva de su cerebro.

Podéis leer el artículo original tal y como apareció en EL PAÍS

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*