A continuación vamos a reproducir una entrevista que hemos mantenido con los maestros Shishin Roshi y Shinko Roshi acerca del retiro “Camino Zen del Corazón”.

 

(Escuela de Atención -EA-) ¿Cómo empezó el “Camino Zen del Corazón”? (para abreviar pondremos “CZC”). Si empezáramos con el “Érase una vez…” ¿cómo seguiría?

(Shinko y Shishin) Érase una vez dos maestros Zen genuinamente interesados en su completa iluminación. Habiendo tenido muchas experiencias de despertar notaban que aún existía dentro de ellos un cuerpo de dolor que afloraba en ciertas ocasiones.

(EA) Este camino es producto de muchos años de exploración. ¿Podéis reseñar algún “momento clave” o “acontecimiento” a partir del cual ha podido surgir el CZC?

(Shinko) Yo tuve una experiencia de despertar cuando era muy joven. La experiencia se produjo cuando fui capaz de sentir miedo sin ponerle etiquetas o tratar de racionalizarlo. Entonces experimenté una gran claridad que impulsó mi posterior búsqueda espiritual. Cuando era una estudiante de Zen volví a experimentar mucho miedo al tratar de ver más allá de mi mente conceptual. Mis maestros Zen de aquel tiempo no me proveyeron ninguna guía. Instintivamente supe que tenía que sentir el miedo sin tratar de explicarlo. Aprendí a sentir el miedo cada vez que surgía en mi práctica Zen y esto sin duda fue lo que me ayudó a continuar teniendo experiencias de despertar cada vez más profundas. Ver a mis compañeros estancados en el conocimiento de sí mismos porque no sabían cómo lidiar con el dragón del miedo me produjo mucha tristeza en aquel tiempo. Cuando fui maestra Zen decidí que tenía que hacer algo para aliviar esta situación.

También sucedió que en la sexta noche de un retiro Zen de siete días, al final de mis años como estudiante, tuve una visión clara de dos caminos que se abrían en frente de mí: uno era el camino del guerrero samurai, en el cual podía aniquilar todos mis sentimientos y emociones; y el otro era el camino del corazón, en el cual debía sentir todos mis sentimientos y emociones sin aniquilar ninguno. Sin vacilación, escogí el camino del corazón. Posteriormente, conocí a Shishin Roshi que compartía esta visión.

 

(EA) ¿Porqué es tan importante tomar conciencia del corazón?

(Shishin) Al principio de mi práctica Zen, note una rigidez en mi vida que usaba como defensa para no tener que sentir mis verdaderos sentimientos. Practicaba Zen como una gran montaña de acero que mantenía afuera todos los pensamientos y sentimientos. Mi nombre Shishin quiere decir “corazón de león”, pero mi práctica estaba desprovista de corazón. En ciertas ocasiones cuando surgieron sentimientos profundos, como cuando murió mi madre, me di cuenta de que los sentimientos eran parte de la práctica. Entonces en lugar de practicar como una montaña de acero, mi práctica se volvió receptiva como el océano. Mis sentimientos y emociones eran como ríos que desembocaban en el océano de mi práctica, gracias a lo cual, pude suavizarme y conectar con los demás en una forma más compasiva.

 

(EA) ¿Cuándo os disteis cuenta que había “un camino” ahí? ¿Cómo surge el nombre de el Camino Zen del Corazón?

(Shinko) Yo vi claro este camino a través de mi propia experiencia personal. El centro para sentir es del corazón. Sintiendo con el corazón se puede transformar el miedo en claridad, la ira en compasión, los celos en empoderamiento personal, el orgullo en ecuanimidad y así sucesivamente: cada veneno emocional conlleva en sí mismo el potencial para su transformación en sabiduría. El “Camino Zen” es debido a que el éxito de esta práctica está basada en la meditación Zen. CZC es una herramienta de ayuda en el proceso de despertar para aquellas personas que quieren practicar meditación y a la misma vez resolver sus conflictos personales.

(Shishin) Yo aprendí a estar presente con mis sentimientos en la meditación y noté como estos se iban transformando. Shinko y yo comenzamos a practicar con nuestros sentimientos y notamos como nuestra conducta también cambiaba al re-descubrir viejas creencias y sanar heridas emocionales de nuestra infancia. Se llama el Camino Zen del Corazón porque se necesita el valor y la compasión de un corazón abierto para hacer este trabajo de transformación.

 

(EA) ¿Con qué dificultades os habéis encontrado en este trayecto? ¿Cuáles han sido los retos?

(Shishin y Shinko) El reto ha sido llevar esta práctica a aquellos que no tienen mucha (o ninguna) experiencia en meditación Zen, ya que a estas personas, por lo general, les resulta muy difícil tratar de mantener una presencia no-conceptual cuando sienten sus sentimientos. Para poder ayudar a personas en esa situación usamos la técnica del Diálogo de Voces (también llamada Big Mind). Esta técnica es como una muletilla que luego hay que soltar.

 

(EA) Este proceso lo habéis vivido en primera persona. Cuando llegas a descubrir esos sucesos de tu pasado que tanto te han estado influyendo en tu vida, y siguiendo el método, te liberas de ellos, ¿qué experimentas interiormente? ¿qué cambios se producen?

(Shishin y Shinko) Al ser capaces de seguir el trayecto interno de nuestros sentimientos con atención plena no-conceptual, se nos revelan incidentes del pasado que hasta entonces han permanecido inconscientes. También se hacen claro patrones de comportamiento que surgieron a raíz de esos incidentes y que hasta este momento se han mantenido ocultos en el inconsciente. Estos patrones de comportamiento pueden ser de miedo, agresividad, ira, celos, rechazo, abandono, y en general, patrones de hábitos que nos causan infelicidad, pero que no podemos cambiar, por más que tratamos, porque su origen se halla en la oscuridad de la mente inconsciente (lo que se llama en budismo la Conciencia Almacén). Lo que uno siente cuando se disuelven estos patrones de comportamiento, al revelársenos su origen, es un gran alivio que se puede comparar con el alivio que uno siente al vomitar un veneno o cuando curamos una muela infectada o cuando soltamos un saco de piedras que hemos acarreado en nuestras espaldas durante mucho tiempo.

 

Hasta aquí la primera entrega de la entrevista con los maestros.

En la siguiente entrega los maestros nos hablan de los efectos que han encontrado en las personas que han asistido.

¡¡Hasta pronto!!

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