nacimiento-misterio-vida

La vida comienza aquí en el plano físico… y a la vez, comienza el viaje interno de cada uno de nosotros. Cada vez que presenciamos un nacimiento, experimentamos inevitablemente asombro, alegría, excitación: perplejidad ante la fragilidad de un recién nacido y, al tiempo, estupor ante la magnificencia de la existencia. De golpe, nos encontramos cara a cara con el misterio de la vida y de la muerte y nos quedamos sin palabras ante las incógnitas de la existencia. Fuera de nuestro campo visual se ha ido gestando un ser, completo, perfecto, listo para vivir todo su desarrollo único y personal aquí en el mundo físico… Cuantas veces en la vida nos encontramos con la materialización de algo que se ha ido gestando (dentro o fuera de nosotros) y no nos hemos percatado del proceso, como cuando un coche sale de un túnel de repente sin que hayamos visto el recorrido… Tomar conciencia también es darse cuenta de lo que ocurre más allá de lo visible y tangible: un nacimiento nos coloca ante todas las preguntas existenciales que, en algún momento de nuestra vida no hemos podido evitar ni hemos conseguido responder: “¿Qué hacemos aquí? ¿Quiénes somos? ¿Para qué todo esto?”

Esta psicología transpersonal que os estamos presentando, se ha ido gestando a lo largo de varias décadas de mirada interior, de investigación y experimentación con la psique humana. Pretende que nos coloquemos ante estas preguntas y ante el mismo misterio de la existencia. Queremos investigar juntos y juntos ir desvelando incógnitas. Podemos hacernos conscientes de la pequeñez de la existencia humana y al tiempo de grandeza inigualable del ser humano, de sus ilimitadas posibilidades y del potencial grandioso que se esconde en su interior.

Un recién nacido nos coloca ante esta grandeza, pero también nos hace darnos cuenta, de golpe, de que este pequeño ser necesita un sin fin de cuidados, aquí en el plano corporal. Hay que proveerle de todo, alimentarle, arroparle, limpiarle e, igual de importante, darle calor y contacto. Hay que estar atentos 24 horas a sus necesidades. Podemos damos cuenta, de pronto, de que este cuidado también lo necesita nuestra alma, nuestras emociones, nuestro cuerpo. El crecimiento personal se hace en el día a día, en tu trabajo, con tu pareja, con tus hijos, con tu familia y tus amigos. Se hace enriqueciendo tu rutina. Ordenar nuestra vida aquí en el plano físico es la base del trabajo interior. Una casa se comienza por los cimientos, no por el tejado… Y lo cotidiano es la base de nuestra casa, de nuestra vida. Es donde ocurre todo lo que importa.

La pequeñita criatura, con su fragilidad y su sensibilidad, toca nuestro corazón. Esta sensibilidad, en realidad también nosotros la seguimos teniendo hasta el día de hoy. Muchas veces pensamos que nuestra sensibilidad es nuestra debilidad, porque nos hace sentir demasiado intensamente, porque no conseguimos controlar nuestras reacciones, porque nos desborda. ¡Pero no es así!… La sensibilidad es un gran regalo, es nuestra gran riqueza, es la que nos llevará a percibir lo que está más allá, a tocar el mundo sutil con un dedito, es la que nos permite gozar de estar vivos y es la que permite que el vivir sea una experiencia única y maravillosa. Sin la sensibilidad presente en cada instante, todo se hace rutinario, gris, automático, sin jugo, seco. ¡Aprender a usar nuestra sensibilidad a nuestro favor y no en contra nuestra es otra meta que está naciendo hoy!

Cada segundo nace una vida nueva en algún lugar del planeta y, como todo está unido, también nosotros tenemos constantemente el poder de renacer y descubrir en nosotros mismos algo que antes no sabíamos que estaba. La verdad es que cada segundo de nuestra vida podemos aprovecharlo para avanzar hacia un lugar interno más amplio, más sabio y más seguro… Solemos olvidar que esta opción está disponible las 24 horas y, si así lo queremos, aquí y ahora podemos abrir una dimensión nueva en nuestro interior. ¡Tenemos este don y podemos aprovecharlo! Cada don que no usamos pasa a trabajar en contra nuestro, porque las energías quieren ser usadas. Fueron creadas para ser utilizadas. ¿Por qué no explorar al máximo todas nuestras capacidades, virtudes y posibilidades? Con esta intención empezamos ahora, juntos, nuestro “Viaje Interior”.

En los siguientes POST, vamos a explorar nuestra actitud ante lo nuevo que nos presenta la vida. Vamos mirar de frente nuestro miedo al cambio que hemos estado trabajando, que a veces hace que ignoremos y desaprovechemos el potencial que llevamos dentro. Esta gran fuerza que es nuestra, simplemente por el hecho de haber nacido.

El nacimiento, uno de los misterios de la Existencia (parte 2)

Por Marly Kuenerz | Psicóloga clínica y psicoterapeuta, con más de 35 años de experiencia.

directora del Máster de Técnicas de Terapia Transpersonal

para más información, consultar web:

Máster PRESENCIAL en Técnicas de Terapia Transpersonal

Máster ONLINE en Técnicas de Terapia Transpersonal

Herramientas Transpersonales Básicas para Profesionales

Crescendum, desarrolla tu Potencial desde lo transpersonal

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *