Retiro Mindfulness Mente Corazón

Vivir con la frescura de un niño el momento presente.
Curiosidad, apertura, confianza, ligereza…

Del 29 septiembre al 1 de octubre 2017

Descripción

Al hacerte adulto muchos días parecen iguales. Conocemos tantas cosas y tenemos “experiencia”, que ya sabemos lo que va a pasar. Sabemos cómo son las personas con las que nos relacionamos y cómo van a actuar. Sabemos cómo somos nosotros y nuestra forma de pensar y de comportarnos… y de sentir. Sabemos qué va a pasar cuando vamos al trabajo y cuando asistimos a una reunión familiar.

Y si no lo sabemos con certeza, tenemos una idea, una expectativa o una esperanza. Eso nos tranquiliza: así nos parece que todo está en orden. Pero justamente ahí está el origen del cansancio, de la pesadez de la monotonía, del aburrimiento, del miedo

La vida nos muestra que nada en absoluto está quieto: todo está en constante cambio. De ahí que nuestros intentos de “tenerlo todo bajo control” sean en vano. Porque nada está “prefijado” o “predeterminado” sino que cada momento es completamente “nuevo” y podemos vivirlo con la mirada y la riqueza de un niño. Para ello debemos “soltar” nuestras creencias, nuestros patrones de reacción habitual, nuestras expectativas… y acercarnos a la experiencia del momento presente con curiosidad y confianza, dejando a un lado la importancia de que la experiencia sea agradable o desagradable.

Durante este retiro practicaremos llevando nuestra atención a la experiencia del momento presente, cultivando la “mente de principiante”, es decir como la mente de un niño que no tiene expectativas ni ideas previas. Practicaremos el acto de “soltar” internamente aquellas “cargas” y “condicionamientos” con los que nos encontremos:
son las experiencias vividas en el pasado; son nuestras creencias; son nuestras ideas acerca de quién o cómo soy…

Además de practicar la meditación sentados, realizaremos prácticas meditativas caminando, dibujando, y también en movimiento. Lo complementaremos con varias charlas para ayudar a soltar las ideas y expectativas.

¡Ojalá podamos vivir el sentirnos “nuevos” o “niños” aunque sea durante unas horas!