Soltar y dejar ir

Aprender a soltar y dejar ir

Dejar ir lo viejo y caduco para que llegue algo nuevo

Echemos un vistazo a aquellas cosas que queremos dejar ir, soltar, deshacernos…
Lo que está viejo y gastado y ya no nos vale. Sólo tirando lo viejo puedes dejar sitio a lo nuevo, a lo que realmente quieres para ti y para tu vida. Aprovechemos la ocasión para renovarnos y empezar una faceta más leve, más abierta y acorde para experimentar la felicidad que necesitas, que siempre ha estado ahí, esperando que te abrieras a ella.

Nos aferramos a las cosas y personas: ¿Por qué dejar ir?

Hasta el día de hoy, has vivido buenos y malos momentos, no importa. Si se han cumplido tus expectativas o si no se han cumplido, lo cierto es que estos días ya están en tu bagaje, en tu equipaje. Y seguro que te han dado mucho, posiblemente más de lo que puedes reconocer ahora mismo… ¡No siempre lo que queremos es lo que necesitamos!

Si lo que necesitamos coincide con lo que queremos, entonces es la maravilla; lo agradecemos, lo reconocemos fácilmente y nos llena de alegría. Pero no siempre es así. El niño quiere comer caramelos, pero no es lo que más le conviene. Hay una parte golosa dentro de nosotros, que quiere más y más de lo que le gusta, de lo que da placer. A la vez, queremos evitar todo lo que es desagradable. Pero al pasar el tiempo, cuando miras para atrás, posiblemente esta parte menos agradable te ha enseñado mucho, te ha hecho crecer, te ha fortalecido y te ha hecho madurar.

¿Cómo aprendo a dejar ir?

Es hora de agradecer no sólo lo placentero, sino también lo que produce dolor o esfuerzo.

Todo lo que nos viene, agradable o no, es una forma personalizada y detallada de aprendizaje, específica para cada cual. Puedes decir: “Vaya una gracia” y enumerar todo lo malo que ha pasado en tu vida, en tu vivencia particular, sea porque nos aferramos a alguien que no nos quiere o cualquier otra circunstancia. Cada uno de nosotros puede hacer un recuento de lo malo que nos ha pasado y vamos a ver qué es lo peor. Quien se lleva la medalla de oro…

Pero el recuento también se puede hacer del lado positivo. ¡Puedes parar a pensar, un momento, en todo lo que te ha pasado de bueno, de maravilloso, en todos los innumerables regalos que te ha dado la vida! Hazlo. Aunque ahora mismo quizás no lo puedas reconocer, la fórmula perfecta y personalizada para tu desarrollo está contenida en tu historia de vida. Era la manera de que fueras tú. ¡Este Ser único y especial que eres! Si tu historia fuera otra, serías otro/a también. Y lo que tú eres, es lo que necesita la Creación. Eres muy importante para la Creación y eres parte de ella. No hay casualidades, la energía va creando justo lo que es necesario.

Mucha gente hace un plan de nuevas intenciones con el cambio de año. Aunque es una fecha que no se comparte con toda la Humanidad, se forma un grupo multitudinario de gente que se propone la decisión de empezar otra etapa, y por ello hay una enorme energía de renovación disponible en ese momento. El grupo tiene disponible un potencial enorme, que facilita muchísimo la labor individual, es más fácil, más ágil y te empuja hacia adelante.

La confianza en lo nuevo para soltar

¿Cómo soltar el pasado? Cualquier otra fecha es adecuada y buena para proponernos cambios y dejar ir lo que ya no nos sirve, pero en ese caso la energía de renovación dependerá exclusivamente de uno mismo. Por tanto, tienes que estar energéticamente vital, con reservas extraordinarias, para que tengas posibilidades de éxito en tu nuevo emprendimiento. Tienes que estar bien, con fuerzas, con una motivación alta, con una voluntad férrea…

El trabajo individual es muy importante en todo momento, y en especial cuando quieres dejar ir para encontrar determinadas cosas de tu vida… abre un profundo contacto contigo mismo/a, medita y decide lo que quieres realmente para ti y para tu vida. Date la oportunidad de conocerte en profundidad, en silencio y a solas, respetando tu ritmo personal. Toma conciencia de donde quieres llegar en cada momento.

Ábrete al nacimiento de una nueva relación contigo mismo/a. Una relación más íntima, más compasiva y amorosa con tu propia persona.

Reconozcamos que, en el fondo, todos buscamos lo mismo, aun cuando nos equivoquemos, nos desviemos y nos perdamos. ¡Buscamos amor!

Vamos a ver un mundo formado por buscadores de amor, que se equivocan muchas veces, pero que persiguen parecidos objetivos, que tienen la misma necesidad de amor y de unión. La rabia del ser humano viene de la decepción de no encontrar el mundo ideal que anhelas y buscas. Sabiendo que de ahí viene el dolor humano, puedes verlo todo desde otra perspectiva. Y si ves a Dios igual que Amor, viene a cuento el siguiente mensaje: “Dios no creó el mal. El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos.”

Busca un momento en que estés sólo/a y quema ese listado de todas las cosas que deseas dejar ir. Haz de ello un pequeño ritual, para que tu inconsciente se entere bien de que esta lista está siendo entregada al Universo en forma de humo, y agradece todo lo que te han aportado en tu vida, el aprendizaje que te has llevado, las lecciones que has asumido e integrado.

Esta práctica de quemar lo que ya no te sirve es muy antigua, proviene de la India. El vacío se llenará con lo nuevo, regenerando la Vida. Despide lo viejo con agradecimiento y da la bienvenida a lo nuevo con alegría. Todo este proceso de muerte y renacimiento lo hacemos con amor, pues es nuestra íntima ESENCIA.

¡Hazlo con intención y con la decisión de que esto ocurra en tu interior!

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