tipos de sueños

¿Qué quieren decir los sueños?

 

Los sueños quieren exteriorizar la información de nuestro inconsciente mediante un conjunto de símbolos que siempre están relacionados con el soñante. Y cada persona, lugar o cosa que se nos aparece en el sueño, tiene un significado especial para el individuo en cuestión.

Para la correcta interpretación de los sueños, es necesario conocer la situación actual del soñante, ya que sus vivencias cotidianas, quedan almacenadas en el inconsciente y estas son las que se mostrarán en el sueño a través de diversos símbolos.

La comprensión del lenguaje de los símbolos y la información que se obtiene al interpretar el sueño es la que permite al individuo trabajar sobre sus dificultades o distinguir sus logros alcanzados.

Los sueños también ayudan a percibir algunos aspectos importantes en los que las personas no suelen reparar, y que mueven todas sus emociones.

Por ejemplo, cuando hemos vivido un sueño intenso, este permanece en nuestra mente durante todo el día causando una fuerte sensación… eso se debe a que toca directamente la parte emocional y el núcleo más profundo del ser.

Al aprender a descifrar los símbolos del inconsciente, se obtiene información valiosa que puede ayudar, a atravesar las dificultades y bloqueos que paralizan la vida propia o de otras personas que requieran ayuda a través de este método.

Para ello, la Escuela de Atención, ha desarrollado un curso especializado que permite entender el lenguaje de los sueños, y que ayuda a conectar con todas esas partes personales, que no se han podido ver porque están en el inconsciente.

 

 

 

Tipos de sueños: ¿Cómo se clasifican nuestros sueños?

 

 

Si has comenzado a consignar los recuerdos que tienes cuando despiertas, es probable que ya hayas notado que existen distintas clases de sueños.

La mayoría de los libros hallados sobre el tema nos ofrecen algún tipo de clasificación, pero casi nunca suele haber consenso entre los autores, porque las clasificaciones se realizan en distintos niveles… a veces en función de su contenido, a veces por su impacto en la vida, por su posición en determinado mapa dimensional, por su grado de lucidez, por las veces que se repite etc.

Casi siempre hay una mezcla confusa de todos estos niveles, de forma que se dan tipologías como las siguientes: sueños lúcidos, sueños eróticos, sueños repetitivos, sueños de prospectiva, viajes astrales y pesadillas.

Y cuando uno trata de clasificar un sueño, quizá responde simultáneamente a más de una de esas categorías.

Por ejemplo, es posible tener un sueño de prospectiva de forma repetitiva y haberlo experimentado con lucidez.

Entonces, para aclarar esta cuestión, explicare brevemente los cinco principales niveles para llevar a cabo una distinción.

A) En relación a su importancia

Las tradiciones ancestrales de todo el mundo tienen una clasificación muy sencilla y funcional basada en la utilidad que representan para ellos las experiencias oníricas.

En primer lugar, están los grandes sueños: los que provienen del gran espíritu y se consideran mandatos útiles, no solo para quien lo sueña si no para la tribu o comunidad a la que pertenece.

Por eso, el soñador hace lo posible por ponerlos en práctica con la colaboración de los demás miembros de la tribu, quienes se esmeran en ayudar lo sabiendo que aquello beneficiara a todo el colectivo.

Sueños menores: los que provienen del pequeño espíritu del individuo que lo sueña, contiene sus aspiraciones y deseos, muchas veces conflictivos y en algunos casos ciertos consejos enviados únicamente para su propio beneficio.

B) En relación con su frecuencia

Esta clasificación se basa en el número de veces que se presenta un sueño determinado.

En primera instancia tenemos los sueños recurrentes, son aquellos que se repiten en algún periodo de nuestra vida ya sea a diario, cada semana o una vez por mes, cualquiera que sea la frecuencia hay poca variación en el contenido del sueño.

Pueden ser de carácter positivo o negativo, estos últimos nos muestran conflictos no resueltos o ignorados, usualmente señalan alguna debilidad personal, temor o incapacidad de cambiar algo. Se consideran como gritos de nuestra conciencia para dirigir nuestra atención hacia algo que no estamos superando.

Una vez que se ha encontrado solución al problema, estos sueños cambian o desaparecen por completo.

En segundo término, existen los sueños ocasionales, la mayoría de nuestras experiencias oníricas se hayan en esta clasificación, algunos pueden parecer novedosos, otros fantásticos o incluso ordinarios, pero el caso es que no se repiten con mucha frecuencia.

Por último, también existen los llamados sueños únicos que, debido a su importancia y su impacto sobre nuestras vidas, perduran imborrables en los archivos de nuestra memoria.

C) En relación a su grado de lucidez

De la misma forma que cuando estamos despiertos rara vez nos preguntamos si estamos soñando, porque nos parece obvio e incuestionable que no lo estamos, la mayoría de las veces tampoco nos cuestionamos nada de esto durante el estado onírico.

De allí que cuando logramos hacerlo, podemos comenzar a distinguir también diferentes tipos de sueños en relación a nuestro grado de conciencia.

1 sueño inconsciente: es aquel en el que no tenemos conciencia de estar soñando. Suelen aparecer cosas inverosímiles o imposibles de acontecer en el estado físico y las aceptamos como algo perfectamente natural sin cuestionar nada al respecto.

2 sueño semilúcido: cuando debido a algún detalle o alguna cosa que no resulta extraña, tenemos clara conciencia de estar dentro de un sueño. En caso de que no despertemos, podemos ejercer algún grado de control sobre la trama o los personajes que aparecen, pero después de algunos momentos volvemos a perder esa conciencia y el sueño continua de la forma acostumbrada, sin conciencia.

3 sueños lúcidos: aquel en el que, a partir de cobrar conciencia del hecho de estar soñando, podemos mantener esa lucidez durante todo el resto del sueño, pudiendo ejercer distintos grados de control sobre el escenario onírico y los personajes.

4 sueño astral: cuando la conciencia de la persona está fuera del vehículo físico y no puede moverlo a menos que haga un esfuerzo y regrese dentro de él, este tipo de sueño suele darse momentos antes de despertar, de tal forma que la persona cree que ya está despierta hasta que algo le hace ver que no es así.

En ocasiones, se llega a experimentar cierto grado de angustia porque el soñador no puede situarse de forma inmediata dentro del cuerpo físico para despertar em la realidad material, pero después de algunos intentos eventualmente termina volviendo a él y despertando.

5 viaje Astral: aquel en el que la conciencia se sitúa intencionalmente fuera del cuerpo, puede observar el cuerpo desde arriba y puede moverse libremente por el entorno, aunque no puede afectarlo.

 

 

D) En relación a su grado de simbolismo

Un sueño se considera simbólico cuando alguna de sus imágenes sustituye a un concepto o a una emoción. la mayoría de las veces es fácil encontrar las asociaciones pertinentes, incluso sin tener ninguna práctica en el análisis onírico.

Sueño literal: aquel en que todas las imágenes oníricas, personajes o escenarios, podrían verse como en el mundo físico y los mensajes que recibes no requieren interpretación.

Sueño simbólico: aquel en el que todo es irreal desde el punto de vista de las leyes físicas, o en donde recibes información de forma indirecta al interpretar imágenes o símbolos que aparecen en el sueño.

Sueño semi simbólico: aquel en el que aparecen elementos literales mezclados con elementos simbólicos.

E) En relación a su contenido

Esta última clasificación es la más extensa y menos concisa ya que se basa en la trama del sueño.

1 sueños de descarga emocional: aquellos en el que nuestros deseos contradictorios y nuestras emociones perturbadoras, tienen una libertad de expresión total, de forma que llevamos a cabo violentas peleas, persecuciones, discusiones, atracones de comida o de droga, así como todo tipo de situaciones que nos llevan a descargar tensión, ansiedad y desesperación sin ningún tipo de censura.

2 sueños de la sombra: en ellos nos permitimos hacer todo lo que en la conciencia diurna no nos atrevemos ya sea por represión o por motivos éticos, por ejemplo, los asesinatos, las relaciones sexuales y otros actos que en la conciencia diurna nos producirían indignación o vergüenza.

3 mal sueño: durante este sufrimos accidentes violentos o somos las víctimas o de circunstancias o personajes que abusan de nosotros, nos persiguen, o nos tratan con violencia. Nos hacen sentir humillados, ridículos o realizar cualquier otra acción que nos causa miedo.

4 pesadilla: es cuando no podemos identificar claramente qué es lo que nos provoca horror o pánico, ya sea porque no lo recordamos, o porque no podemos identificarlo, la única diferencia con el mal sueño es, que el en primer caso podemos determinar con claridad aquello que nos causa el miedo.

5 sueño ordinario: el soñador continúa realizando las mismas actividades que realiza de forma cotidiana en su vida diurna, sin que surja ningún problema especial o contratiempo que trastorne la faena habitual.

6 sueño intrascendente: aquel cuyas escenas no tienen ningún argumento, o sea que no existe conflicto o congruencia entre las imágenes, son pensamientos aislados del día que la mente retoma, quizá para eliminarlos de la mente como basura.

7 sueño indescriptible: aquel que no se puede describir con palabras debido a la extrañeza de su contenido simbólico, muy fragmentado o incoherente o porque no recordamos ninguna imagen concreta.

8 sueño de ensayo: aquel en el que ensayamos alguna manera de solucionar un problema ya sea en nuestro trabajo, en nuestras relaciones personales o en cualquier otra esfera de nuestra vida diurna.

9 sueño de sabiduría: aquel que aporta una idea, ofrece un diagnóstico o esclarece alguna cuestión importante que nos preocupa durante el tiempo de vigilia, puede ser literal o simbólico y puede darse de forma espontánea.

10 sueño precognitívo: ofrece información sobre un acontecimiento que aún no ocurrió, pero que pasado un corto periodo de tiempo efectivamente tendrá lugar.

11 sueño telepático: el soñador tiene conocimiento acerca de hechos que ocurrieron en el pasado, o que acontecen simultáneamente en otro lugar y luego recuerda lo que otras personas estuvieron haciendo, detalles de cosas, sitios en los que nunca ha estado, conversaciones en las que no estuvo presente y también problemas que en ocasiones los mismos implicados desconocen.

12 sueño de sanación: aquel que trae consigo una sanación física o emocional como resultado de lo que acontece en el argumento onírico.

13 sueño espiritual: en él recibimos enseñanzas ya sea mediante la simbología del sueño, o de forma literal. La única diferencia con los sueños de sabiduría consiste que el soñador identifica claramente la fuente de esas enseñanzas, con guías y maestros espirituales de su cultura o tradición.

14 sueño multidimensional: esta última clasificación está basada en cuatro supuestos metafísicos, el tiempo no es lineal, hay distintas dimensiones, los humanos no existimos en varias de ellas y durante las horas que pasemos durmiendo podemos entrar en contacto con nuestra alma, en alguna de estas dimensiones o en otros tiempos.

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