El Teatro muere y comienza cada día, como la vida, así nosotros renacemos nuevos para este segundo cuatrimestre. Cada módulo es independiente, pues cada grupo es nuevo y hay una nueva energía. No es un aprendizaje lineal, sino multidimensional, por lo que cada módulo es una aventura independiente, aunque suma para los que ya hayan hecho uno a sus experiencias que van desarrollando, y es nuevo a la vez para todos. Trabajaremos la base qué es el juego sacro, el permitirnos “equivocarnos” que trae inmensos regalos, el no juicio, el tiempo presente, el aquí y ahora, la aceptación de uno y del otro, que nos dará ligereza, novedad y alegría en la vida teatral y extra-teatral. La vivencia del presente quita cargas y miedos, pero en este módulo además, jugaremos y trabajaremos concretamente el miedo humano, siendo compasivos con él, pero a la vez desapegándonos de sus cadenas. A través de unas escenas de una obra de Brecht, unidas a sus partes de musical, le plantaremos cara con el arte, y le daremos la vuelta. Seguiremos viviendo la conexión con el otro, la magia de la creación en comunidad que nos da a cada uno descubrimientos personales maravillosos y nos enfrenta a barreras que caen en el juego. La voz, el cuerpo seguirán siendo mapas que conoceremos a través de ejercicios y escenas y descubriéndonos. No vamos hacia adelante -ya estamos allí-, vamos hacia dentro y ampliando visión, viviendo, creyendo, colaborando, siendo valientes y entregados gracias al grupo y a la verdad interna que nos lleva, si confiamos. Desde la experiencia lúdica y creativa.

Muestra final en Junio en un teatro, como parte de la experiencia de integración, creación y compartir con los compañeros y el público.


La experiencia del Primer Módulo 
de Teatro Consciente

He querido escribir estas líneas desde un punto de vista absolutamente personal, y desde la vivencia propia, pues sentía que faltaba y que era de justicia. Empezamos esta aventura del Teatro Consciente, de la mano de Juan, quién vio la importancia del Teatro y cómo la alegría, la experimentación y la vivencia del aquí y ahora son factores claves en la salud holística, e incluyo física, del ser humano. Juan creyó en el Teatro. Después llegó Elena que fue parte de los alumnos y organizadora de la escuela y los cursos, siendo impulsora y acompañante desde dentro de este proceso en el que creía y participaba. Por fin los alumnos-actores. Como profesora, guía y servidora de este camino, he de decir que es un privilegio ver los milagros que ocurren cada día en el aula, lo que el Teatro hace en todos nosotros, pues personalmente soy testigo privilegiado de los actores y como miembro del grupo, no puedo desligarme de la energía y verdad que crea el teatro para todos los que hacemos esta aventura juntos.

Ha sido una primera experiencia maravillosa, con unas personas entregadas, heroicas, que han dado más de lo que creían, que han confiado para saltar a lugares nuevos, inesperados, siempre nuevos, valientes, generosos. He visto miedo y un minuto después entrega y maravilla, he visto apoyo mutuo que hacía crecer el aura de cada uno diez centímetros por lo menos. He visto llegar cansancio y salir energía y sonrisas, me han dejado ver la maravilla de cada ser humano, cada uno de ellos, y su creación personal que es un tesoro tan verdadero como apabullante. Ver a un ser humano crear tiene algo de alumbramiento, de parto, a la vez pudoroso y fascinante, íntimo y expansivo y externo. Cada día compruebo la increíble capacidad del Teatro, que en comunidad, nos hace experimentar vida en nosotros y en el grupo, que nos transforma, nos reta a la vez acogiéndonos, y nos hace crecer en el Misterio que nos redime.

Al Teatro que hace a las personas, y a las personas que hacen este teatro, pues no hay uno sin lo otro, ni viceversa, a cada uno de los alumnos-actores, al personal del Teatro y las gentes maravillosas que llevan Escuela de Atención, en nombre del Teatro al que en estos momentos me toca representar.

por Maria Gladys Balaguer, Directora, dramaturga y actriz de teatro

1 comentario
  1. Rosa
    Rosa Dice:

    El Teatro siempre me pareció fascinante al permitir representar sueños, vidas y vivencias ajenas, que por un momento convertimos en propias, reales o imaginarias, es lo de menos.
    Un espacio en el que la Sombra aflora
    y se presenta, y nos habla, y sin saber cómo, quizá la aceptemos plenamente.
    Mi miedo, el tuyo, el de todos; quien está libre de este acosador compañero ???

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