Psicología Transpersonal en Escuela de Atención

Psicología Transpersonal :¿Cuántas cosas influyen sobre ti?

Te influye, por supuesto, tu historia de vida, tus improntas vivenciales, tus grabaciones emocionales, ya desde el útero de tu madre y desde el momento de tu concepción.

Siete influencias marcadas por el entorno:

Nuestros ancestros.

Las decisiones de las autoridades políticas de nuestro país y de muchas otras partes del planeta.

Lo que nos dijeron de Dios y más si nos lo dijeron “en nombre de Dios”.

Nuestra familia, lo que dijeron nuestros profesores en el colegio, los compañeros de clase, los hermanos mayores, los amigos y los enemigos. Nos afecta todo lo que dicen de nosotros, las críticas y las alabanzas.

Nos importa que nos vean y nos hagan caso.

Nos marcan poderosísimas influencias de todo aquello que está contenido en nuestro inconsciente y a lo que no tenemos acceso.

Nos influye la configuración de los astros y los planetas tanto en el momento de nuestro nacimiento como también ahora (toda materia emite radiación e imagínate lo que emite un planeta o estrella con esa masa de materia).

Podríamos seguir y seguir, pues son incontables las influencias.

Patrones de conducta visibles en consulta psicológica

En la consulta psicológica, a veces queda clarísimo que una persona está actuando siguiendo el patrón de comportamiento de un bisabuelo/a o tatarabuelo/a, ¡a quien ni siquiera conoció! Estas temáticas las abordaremos poco a poco en este BLOG.

Por supuesto, todas las demás personas también sufren todas estas influencias. Si no tenemos ni los datos de lo nos influye a nosotros, ¡cómo vamos a saber lo que les influye a los demás!

Los padres, hermanos, pareja, amigos y enemigos, hijos… todos bombardeados por esta cantidad de influencias, ondas, vibraciones, percepciones. ¡Y cada uno recogiendo este sin fin de datos de una forma distinta! Si supiéramos todo aquello que influye sobre cada persona, automáticamente comprenderíamos sus reacciones y sus sentimientos.

No volveríamos a quedarnos perplejos ante lo que nos parece absurdo, injusto, doloroso… Al entender al otro/a, podemos ponernos en su lugar. Y tendríamos un resultado: ¡dejaríamos de sufrir!

Está claro que uno de los motivos que nos hace sufrir es todo aquello que nos parece injusto. Cuando el otro nos explica sus motivos, se abre una puerta al entendimiento y al perdón.

Tantas veces creemos que perdonar o entender al otro/a es quedarnos indefensos o abrirle la puerta para que nos vuelva a dañar.

El perdón y las grabaciones emocionales

No es así. En realidad, nos quedamos en paz si perdonamos y aprendemos a protegernos.

Ahora, lo que importa es tener en cuenta este sin fin de influencias que gravita sobre cada uno de nosotros.

Influencias de las que no tenemos ni idea. Muchas veces nos parece incomprensible la forma de actuar de alguna persona querida o lejana, y nos quedamos dándole vueltas, buscando explicaciones que no encontramos, ¡simplemente porque no tenemos todos los datos!

 

La más básica de estas influencias consiste en las grabaciones emocionales (ya las hemos tratado con cierta profundidad) Puedes verlo en el post de la Escuela de Atención sobre grabaciones.

Ahora son conscientes, están al alcance de nuestra memoria y de nuestra razón.

Las influencias inconscientes son casi accesibles a nuestro intelecto y por ello no solemos ni pensar en ello ni considerarlo.

En cambio, las grabaciones tienen una lógica distinta y si te detienes a tenerlas en cuenta y contemplarlas, inmediatamente te das cuenta de que la parte más pesada y fuerte de tus reacciones, emociones, creencias y gustos derivan de ellas.

Son el ABC del trabajo interno y también la base fundamental de la transformación personal.

Mientras una grabación sigue activa, sus consecuencias siguen aprisionándote. Neutralizar las grabaciones es una de las tareas necesarias para desconectar toda reacción que te domina y que te hace sufrir.

A veces crees que esto ya lo tienes hecho, que “esto ya no me toca”. Aunque sin duda muchas cosas ya están resueltas y bien resueltas, siempre surge algo que se te escapa.

A medida que pasan los años te das cuenta de que todavía estás pillada/o por ciertas creencias sobre ti mismo/a, sobre la vida, sobre los demás…

Contemplación y trabajo interior

Si lo contemplas con cariño, vas a ver que vienen de algo que te pasó y te marcó. Y por muchos años que lleves en el desarrollo personal, todavía puede dar fuertes coletazos algo que ya has mirado y remirado.

No caigas en el error de creer que ya estás por encima del bien y del mal.

Reconsidera tu postura y retoma el trabajo interior con la frescura de un novato que lo ve todo por primera vez… La “mente del principiante” que dicen los budistas.

El criterio es: “¡hasta que me sienta completamente feliz, continuo!” Si realmente eres completamente feliz, entonces sí, llegaste a la meta. ¡Enhorabuena!

Por Escuela de Atención, expertos en Formación y Terapia Transpersonal